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cinco horas, dos días

16 de abril de 2026

esta semana fue rara. de esas semanas donde pasan muchas cosas en poco tiempo y necesitas unos días para procesarlo todo.

el sábado pasado hosteamos un hackathon de super happy dev house. el regreso de shdh, esta vez en el nuevo living lab, que sigue en construcción. todavía huele a pintura, hay cosas a medio poner, el espacio aún no es lo que va a ser. pero ahí estábamos, con más de sesenta personas registradas, listas para construir algo en cinco horas.

cinco horas. eso es lo que tenías. llegabas, te sentabas, y a construir.

hackathon en el living lab

el resultado me voló la cabeza. los proyectos que salieron fueron brutales. pero el que se llevó todo fue leo martinez (@leomtztapia) con straik: un tracker de tiros para bowling. en cinco horas, leo sacó una app completamente funcional, deployada a producción, lista para usarse. no un prototipo, no un mockup, no una idea bonita en un slide. una app real, funcionando, que puedes abrir ahorita y trackear tus tiros.

eso me hizo pensar mucho en lo que siempre digo sobre chihuahua: el talento está aquí. lo que falta es el contexto, los espacios, las excusas para juntarse y crear. dale a alguien cinco horas y un lugar donde sentarse, y te sale algo que en otro lado tomaría semanas de planeación, tres juntas y un documento de requerimientos.

y luego, unos días después, otra cosa completamente distinta.

@magiobus, @avsolem y yo participamos en un challenge de grupo cementos de chihuahua. la idea era desarrollar una solución para un problema interno que ellos tenían. lo que construimos fue una plataforma con ai que ayuda a predecir fallas en sus unidades de reparto de concreto, planificar rutas de entrega e identificar patrones de conducción de los choferes.

quedamos en segundo lugar. ganamos $1,500 usd y la oportunidad de sentarnos con ellos a negociar la implementación.

la experiencia fue extraña. si soy honesto, no me sentí del todo cómodo con cómo se desarrolló el challenge. pero el resultado habla por sí solo: construimos algo real, en tiempo récord, con mis amigos. me tocó hacer el pitch, y creo que salió mucho mejor de lo que esperaba.

presentando en el challenge de gcc

lo que me quedo pensando de estos dos eventos es algo que me cuesta aceptar pero que cada vez me queda más claro: lo indie no se trata de hacerlo solo. se trata de hacerlo a tu manera, con tu gente, desde donde estás.

leo no necesitó un equipo de diez personas ni un sprint de dos semanas. necesitó cinco horas y ganas. nosotros no necesitamos una consultora enorme ni un pitch deck de cuarenta slides. necesitamos tres amigos, café y unas noches de ponernos a construir juntos.

hay algo muy poderoso en eso. en demostrar que desde chihuahua, sin los recursos que tienen otros, sin el ecosistema que existe en otras ciudades, se pueden hacer cosas que compiten con cualquiera. no porque seamos mejores, sino porque cuando no tienes el camino marcado, aprendes a abrirte paso con lo que tienes.

me siento orgulloso de mis amiguitos. de leo, que en cinco horas hizo lo que muchos no hacen en meses. de @magiobus y @avsolem, que se aventaron conmigo a un challenge sin saber bien qué iba a pasar. de la comunidad que sigue apareciendo cada vez que abrimos las puertas, aunque el espacio huela a construcción y las sillas estén prestadas.

haciendo el pitch

la vida indie tiene días donde todo se tambalea y días donde todo se alinea. esta semana tuvo de los dos. y me quedo con eso: con la certeza de que seguir construyendo, aunque sea incómodo, aunque sea raro, aunque a veces no salga como quieres, siempre vale la pena cuando lo haces con la gente correcta.