planear cansado, planear feliz
llevo semanas planeando el batch 6 de escuelita maker y no sé bien cómo describir lo que siento. es una mezcla rara de estar agotado y emocionado al mismo tiempo. como cuando llevas horas manejando y estás cansadísimo pero el paisaje está tan bonito que no quieres parar.
la verdad es que la planeación ha estado complicada. no por el programa en sí, sino por el timing. hay mil cosas pasando al mismo tiempo, pendientes que se acumulan, días que se sienten cortísimos. y en medio de todo eso, estamos intentando armar algo que nunca hemos hecho antes.

para quien no conozca escuelita maker: es un programa que armamos en chihuahua donde llegas con una idea y en unas semanas logras lanzarla, funcionando, con usuarios de verdad. llevamos cinco batches y han pasado más de 300 personas. y en este tiempo hemos logrado crear una muy bella comunidad, donde sin tener ningún interés, siempre hay agluien que te tiende una mano. de ahí han salido proyectos que llegaron hasta san francisco, gente que armó negocios que generan dineros de verdad, y sobre todo, personas que descubrieron que sí podían construir cosas. que no necesitaban permiso de nadie.
pero este batch es diferente. y eso es lo que me tiene desvelado y al mismo tiempo sonriendo como idiota.
por primera vez vamos a hacer escuelita maker para cualquier persona que hable español. no solo chihuahua. no solo méxico. latinoamérica, españa, donde sea. el formato es un mes completo online, intensivo, con sesiones en vivo y comunidad. y los 15 mejores proyectos van a tener la oportunidad de venir a la parte presencial.

eso cambia todo. y cuando digo todo, me refiero a todo.
los batches anteriores los planeábamos sabiendo el terreno. conocíamos a la gente, sabíamos cómo se movía la ciudad, podíamos vernos las caras. ahora estamos diseñando algo para personas que no conocemos, en ciudades donde nunca hemos estado, con zonas horarias que no habíamos considerado. es un reto completamente nuevo.
y la pregunta que me da vueltas en la cabeza es: ¿cómo haces que algo que funciona porque se siente íntimo y cercano escale a todo un idioma? escuelita maker siempre funcionó porque se siente como lo que su nombre dice. una escuelita. un grupo chico donde todos se conocen. donde alguien te puede decir "oye, ¿por qué no has avanzado?" y no se siente como un regaño corporativo. mantener eso cuando los participantes están en buenos aires, bogotá, madrid y chihuahua al mismo tiempo es el verdadero reto.
hay días donde la planeación se siente pesada. donde ya es tarde y seguimos en llamada discutiendo detalles que probablemente nadie va a notar pero que si no están todo se cae. donde el cansancio acumulado se junta con todo lo demás que traigo encima y me pregunto por qué sigo metiéndome en estas cosas.

y luego abro el dashboard y veo que ya hay más de 50 personas que aplicaron en escuelita maker. de diferentes ciudades, diferentes países. gente que yo no conozco, que probablemente nunca ha escuchado de chihuahua, pero que de alguna forma encontró esto y dijo "yo quiero entrar". y se me pasa.
creo que de todos los batches que hemos planeado, este ha sido el más cansado pero también el más divertido. porque es la primera vez que sentimos que estamos haciendo algo que no tiene techo. que lo que construimos aquí, desde esta ciudad que no está en ningún mapa tech, puede llegarle a alguien en lima o en barcelona que tiene una idea y no sabe por dónde empezar.
no sé si va a salir exactamente como lo planeamos. nunca sale. pero sé que va a salir. y sé que va a estar bueno.
arrancamos el 2 de junio. ya les contaré cómo nos fue.